miércoles, 9 de septiembre de 2009


De sobras sabes que eres el primero, que no miento si juro que daría por tí la vida entera, y sin embargo, un rato, cada día, ya ves, te engañaría con cualquiera, te cambiaría por cualquiera. Ni tan arrepentida ni encantada de haberte conocido, lo confieso. Tú que tanto has besado tú que me has enseñado, sabes mejor que yo que hasta los huesos sólo calan los labios que no has dado, los besos del pecado. Y me envenenan los besos que voy dando y, sin embargo, cuando duermo sin ti contigo sueño, y con todos si duermes a mi lado, y si te vas me voy por los tejados como un gato sin dueño perdido en el pañuelo de amargura que empaña sin mancharla tu hermosura. No debería contarlo y, sin embargo, cuando pido la llave de un hotel y a media noche encargo un buen champán francés y cena con velitas para dos, siempre es con otro, amor, nunca contigo, bien sabes lo que digo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario