sábado, 22 de agosto de 2009

El se desliza y me atropella
Y, aunque a veces no me importe,
Sé que el día que lo pierda volveré a sufrir
Por el, que aparece y que se esconde,
Que se marcha y que se queda,
Que es pregunta y es respuesta
Que es mi oscuridad, estrella.

El me peina el alma y me la enreda
Va conmigo pero no sé dónde va
Mi rival, mi compañero, que está tan dentro de mi vida
Y, a la vez, está tan fuera, sé que volveré a perderme
Y lo encontraré de nuevo
Pero con otro rostro y otro nombre diferente y otro cuerpo
Pero sigue siendo el, que otra vez me lleva,
Nunca me responde si, al girar la rueda...

El se hace frío y se hace eterno
Un suspiro en la tormenta, a la que tantas veces le cambió la voz
Gente que va y que viene y siempre es ella
Que me miente y me lo niega, que me olvida y me recuerda
Pero, sin mi boca se equivoca
Pero, sin mi boca se equivoca
Y al llamarlo nombro a otra
A veces siente compasión por este loco, ciego y loco corazón

Sea lo que quiera dios que sea
Mi delito es la torpeza de ignorar que hay quien no tiene corazón
Y va quemando, va quemándome y me quema
Y, ¿ si fuera el?

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