A veces el futuro es malo, a veces bueno y vos eras la mejor demostración de eso. Tu vida se resumía en dolor; constantemente peleando con tu bastón contra el miedo. Una noche te encontré y con tu mirada, me rogaste ayuda; entonces emprendimos los tres el camino de la lucha: vos, yo y la luna.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario